Sabemos muy bien que una crisis económica desestabiliza emocionalmente a las personas.

El hostigamiento de los cobradores designados por los acreedores es implacable y en ocasiones ilegal. Unos acosan las 24 horas, 7 siete días a la semana no importando lugar. Ello puede provocar un divorcio y el que los hijos que Dios dispuso que para crecer estables necesitan la influencia positiva de mamá y papá se descarrilen a raíz del divorcio de sus padres. La buena crianza depende de ambos padres y no de uno solo de ellos. El acoso de cobros puede conllevar la pérdida del empleo producto de el deudor no poder concentrar adecuadamente en sus tareas.

Y que lejos de el deudor ser una persona productiva que sostenga al gobierno y familiares, se convierta en una persona dependiente e incapaz de sostener su familia. De ahí que el gobierno federal de los Estados Unidos, para intentar poner un freno al acoso desordenado en ocasiones abusivo de los cobradores y ofrecer la oportunidad a los deudores de reorganizar sus finanzas personales, creó la ley federal de quiebras. Recuerde que nunca hemos puesto nuestra dignidad a la venta al haber incurrido en deudas. Con todas las de la ley imponga respeto al que le atormente cobrando indebidamente. A una persona normal con decirle las cosas una sola vez es suficiente. Dígale honestamente, de ese ser su caso, que usted de momento no tiene dinero para pagar. Y que por favor no lo atormente más con sus reclamos. Que usted le habrá de llamar una vez su situación comienze a mejorar. Si no quiere entender no atienda más a ese insensible que le llama para deprimirlo y hundirlo mas emocionalmente.

En términos generales, hemos sido criados por nuestros padres para que de adultos seamos personas cumplidoras de todos los compromisos que contraemos. Se nos enseñó también que el crédito es lo más preciado que una persona económicamente pobre tiene. Que es más importante que tener dinero en el banco nos decían. Por tanto cuando, por las razones que sean, nos sentimos impotentes de poder cumplir, nos traumatizamos, avergonzamos, escondemos.

“Trágame tierra”, a veces decimos. Y si a a ello se suma el inmediato acoso por todos los medios de comunicación existente de los cobradores de nuestros acreedores, ese es el detonante perfecto para la depresión emocional la cual de no controlarse empeorará mucho mas nuestra triste situación.

Muchas veces cuando pasamos por un problema hacemos como los cobitos: nos escondemos dentro del caracol. Equivocadamente pensamos que lo que nos ocurre a nosotros, esa desgracia es privativa nuestra y eso es falso de toda falsedad. Estamos dentro de la espesura del bosque y no podemos ver el bosque desde arriba en toda su amplitud.

Una crisis ecónomica no discrimina: ataca a grandes y a chicos por igual. Lo importante en la vida no es caer, es levantarse, como en tres ocasiones distintas al cargar su pesada cruz hizo nuestro Creador y Salvador personal: Jesucristo.

Quiénes se acogen a la Ley de Quiebras:
General Motors Corporation
Chrysler Corporation
Sears
JC Penney
Kmart
Pueblo
Emerito Estrada Rivera
Olga Tañon
Silverio Pérez
Cindi Lauper
MC Hammer
Burt Reynolds
Larry King
Willie Nelson
Donald Trump
Don Johnson
Mike Tyson
Wayne Newton
Kim Bassinger
La ciudad de Nueva York
El Orange County de California
y más…

La pregunta hoy en día es ¿quién no está pasando por una crisis económica? El que no lo esté viviendo dele gloria a Dios y ruegue constantemente que Él lo libre de ese profundo dolor porque nadie está exento. Los medios informativos a diario nos dicen que sobre el 85 % de los gobiernos estatales y municipales en los Estados Unidos y territorios, incluyendo el gobierno federal de los EU y la economia estadounidense, están en quiebra. ¿Y en el resto del mundo? Grecia, Portugal en quiebra; el euro a punto de colapsar, entre otros.

Cuando los gastos exceden los ingresos y/o cuando una persona no tiene dinero ó liquidez para pagar sus deudas según estas venzen ello es sinónimo de quiebra. Si lo están viviendo los grandes ¿estamos exentos y/o libres de pasar por ese trauma los chiquitos? Obviamente no.

En nuestras oficinas tenemos casos de personas que en los noventas se vieron forzados a radicar una quiebra personal y en los dos mil se han convertido en millonarios. Muchas de las compañías antes mencionadas ya cumplieron y salieron de la ley federal de quiebras y siguen operando. La vida continúa pero sin la pesada carga de deudas de antes de la quiebra.

 
Su crédito:

No se lastimará más de lo que está lastimado sin haber radicado quiebras. Nos explicamos.
Cada vez que usted se atrasa en una mensualidad de alguna deuda, su acreedor lo informa a las agencias de crédito (“credit bureau”). Ejemplo: usted tiene un préstamo personal a 60 meses
de los cuales usted hizo diez pagos tardíamente. Pues en ese solo préstamo ya usted tiene diez malas notas que apareceran en su informe de crédito de un mínimo de 7 años a un máximo de diez años dependiendo de la cantidad de dias en atraso y del tipo de deuda que se trate. Pueden ser 7, 8, 9 ó 10 añós. Lo regula otra ley federal conocida como el “Fair Credit Reporting Act”.

Y cada mes que pasa se ponen anotaciones en su informe de crédito con relación a todas sus deudas: si pagó a tiempo ó no; si pagó tarde que deuda; cuantos dias tarde.

Cuando se radica un caso bajo la ley federal de quiebras se paralizan todas las anotaciones
por parte de sus acreedores en aquellas deudas que dicha ley dispone que usted no tiene
que seguir pagando 100%. De usted acogerse a un capítulo 13 y usted cumplir con el plan de pagos la nota de que usted se acogió a los beneficios de la ley de quiebras bajo el capítulo 13 estará siete años. Y le quedaran perdonados de por vida todas las deudas que dispone dicha ley aún cuando no se hayan pagado 100 %.

Si por el contrario usted incumpliese con el plan de pagos la nota de su fallida quiebra estará diez años y sus acreedores podrán todos reiniciar las acciones de cobro paralizadas a raiz del capítulo 13 que usted radicó pero que incumplió. De usted elegir radicar un capítulo 7 la nota estará diez años.

 
Trasfondo:

En el siglo 13 Inglaterra, creadores de nuestro sistema capitalista de gobierno y madre patria de los Estados Unidos, legisló la primera ley de quiebras. En ese entonces la clase minoritaria
de los ricos, a raiz del incumplimiento en el pago de las deudas, demandaban y embargaban todas sus pertenencias a los pobres. Como consecuencia la riqueza se concentraba en unos pocos. El gobierno inglés se confrontaba con la triste realidad de una nación principalmente de gente pobre. Recordemos que los ciudadanos somos quienes con nuestras contribuciones sostenemos los gobiernos. Si no tenemos suficientes ingresos no podemos hacerlo. Una economía saludable es aquella donde el gobierno recibe más de lo que gasta en sostener su empleomanía y a los ciudadanos que sirve y no a la inversa. Para el gobierno negocio es que los ciudadanos sostengamos el gobierno y no al revés.

Mediante esa primera ley de quiebras Inglaterra permitió a los deudores conservar un mínimo de bienes de suerte que pudiesen reiniciar una nueva vida económica y reducir la carga de ayuda del gobierno hacia los pobres. Cuando un deudor pierde por ejemplo su hogar de no tener un familiar y/o amistad verdadera que le provea albergue, acude al gobierno para intentar conseguir techo ó en la alternativa se convierte en un deambulante y/o carga social.

En adición al embargo de todos los bienes muebles e inmuebles de los deudores, desde tiempos bíblicos los deudores los metían presos por deudas. Aquí en Puerto Rico ello fue así hasta la creación de nuestra constitución en el año 1952 que establece que nadie irá preso por deudas en nuestra isla.

Quizás usted esté pensando en las pensiones alimenticias. Se le encarcela por el desacato al tribunal local que le ordenó pagar pensión y no por la deuda. De ahí que escuchemos
que toda persona que apresan por deudas de pensiones alimenticias tiene la llave de su celda en el bolsillo de su camisa.

Sabemos que el gobierno federal de los Estados Unidos (EU) se formó en el año 1776. La Constitución de los EU en una de sus cláusulas dispone que habrá una ley federal de quiebras para el alivio emocional y económico de los deudores. De inmediato se aprobó la primera ley federal de quiebras. La constitución en cualquier país democrático es la ley suprema ya que es la única ley aprobada directamente por el pueblo con su voto a diferencia de las leyes que crean nuestros representantes electos donde solamente votan y/o deciden estos. Toda ley que choque contra la constitución se declara inconstitucional, nula, inexistente tan pronto así lo resuelva un tribunal con jurisdicción.

La actual ley federal de quiebras es del año 2005 y vá por encima de todas las leyes de los cincuenta estados de la unión y los cuatro territorios incluyendo a Puerto Rico. De ahí que tan pronto se radica un caso de quiebras se paralizan todos los procedimientos de embargos, ejecuciones de hipotecas, demandas, gestiones de cobro de los acreedores, etc. contra el deudor principal, cónyuge y co-deudores ó fiadores.